Un cuerpo en un entorno extraño, conocido como hogar; lugar en el que se es. Despojado de vida, cargando carne. ¿Un sujeto o un objeto? Miran, pero no ven. Comprimido, sin aire, disociante, perdido en un espacio hasta ahora familiar. Convertido en arquitectura de interior, sin pulsión: una pared de carne. Lo siniestro ocultándose ante la belleza visible.
El cuerpo, como espacio de resistencia y transformación, explora —a través de la fotografía— cómo lo personal se convierte en político.
e n t r e huecos se crea mi silencio reflexiona sobre la relación entre el cuerpo y el objeto, ambos relegados al espacio cotidiano, que se transforma en lugar de tensión y contención. Este proyecto busca cuestionar los vínculos entre cuerpo, espacio e intimidad, y cómo estos elementos dialogan entre sí.